Hay un lugar

 

 

Albaricoques verdes nacieron como grupo literario con vocación de continuidad, reforzando sus respectivas vocaciones literarias y manteniendo un fuerte vínculo de amistad. Aunque de diferentes estilos, compartan un objetivo común: permanecer como fiel testimonio de una generación y un tiempo referenciales (primera década del tercer milenio). Con un lenguaje y una estética eminentemente urbanos, abordan temas que reflejan las vivencias, inquietudes, anhelos y decepciones de la juventud actual.

 

Alberto Guerra en los ojos de Gonzalo Benito

Teje mundos imposibles con endecasílabos que se meten bajo tu falda. Rellena con un verso cada boca perdida y rima en asonante con labios vacíos de cariño. Alberto vende su cuerpo a la tercera copa y en el cuarto verso de un haiku. Acostumbra a privatizar la belleza en cada una de las palabras que nos brinda en este libro. No esperen genialidades de cualquiera, simplemente espérenlas de Alberto.