Tintos & Tinta

 

Nunca dejé de embriagarme de copas y de versos, de litros y letras, de tintos y tinta. Gasté mi juventud domando noches sin dueño y sin estrellas. He disfrutado, y mucho, de la vida. Pero ahora, comandante de una expedición de artistas noveles y sueños, quiero dar un paso más. Editar algunas de las creaciones que surgieron tras dos años de copas rotas y textos arreglados.

He aquí los culpables:

 

Sandra Barrera Martín; la hija sensual y perspicaz que tuve con la literatura.

 

Julio “Artemio” Salvador; su poesía viaja desde el siglo de Oro hasta nuestros días con la musicalidad del clavecín barroco.

 

Quique “cuentista maldito”; es el hijo bastardo que tuve con la bebida.

 

Sara García Pereda; su voz no recita, susurra verdades. Es un samurái encerrado en una orquídea.

 

Daniel Aceña Caballero; el segundo de abordo. Es un bosque de talento empezando a florecer.

 

Karen Muñoz Rodrigo; una mezcla desbocada entre Amelie y Mia Wallace. No dejará indiferente a nadie.

 

Alberto Guerra Obispo; el editor, el capitán, el pater familas de Tintos & Tinta.